Un viaje al pasado en Oviedo: 5 razones por las que la XI Feria de Antigüedades es una cita obligatoria
1. El encanto de lo que perdura
En nuestra vertiginosa era digital, donde lo efímero se consume en un suspiro, el alma humana anhela lo tangible, aquello que posee el peso de la historia y el susurro de lo vivido. Nos sentimos atraídos por los objetos físicos no por mera nostalgia, sino por una búsqueda de autenticidad y permanencia. La XI Feria de Antigüedades, Coleccionismo y Vintage de Oviedo se erige como la respuesta a este deseo: un refugio de curaduría donde el pasado recupera su voz. No es solo un evento comercial; es una narrativa viva que conecta nuestra memoria individual con una estética colectiva que se niega a desaparecer.
2. Un "gran desván" de 40.000 tesoros
La magnitud de esta edición es sobrecogedora. Con una oferta que supera las 40.000 piezas, la feria trasciende el concepto de una tienda convencional para transformarse en un ecosistema de serendipia. Aquí, el objeto suele encontrar al comprador antes que a la inversa. Es un laberinto vibrante —como demuestran los pasillos rebosantes de energía— donde conviven maderas nobles que conservan la pátina del tiempo, cristalerías de una delicadeza hoy olvidada y juguetes que parecen aguardar el regreso de sus dueños.
A diferencia de un comercio estático, la densidad de este evento garantiza una experiencia ecléctica. Como bien define la organización:
"La feria es un gran desván del recuerdo donde se pueden encontrar piezas y curiosidades que no se hallan en otros sitios."
3. La regla de oro: El valor de los 40 años
Para garantizar que la experiencia sea un auténtico viaje temporal y no una simple exposición de segunda mano, la feria mantiene un estándar de rigor: el objeto debe poseer un mínimo de 40 años de antigüedad. Este umbral asegura que cada pieza tenga alma y calidad. La oferta se despliega en categorías que fascinarán al entendido:
- Mobiliario: Desde el encanto de las piezas vernáculas y rústicas hasta el diseño vanguardista y la sofisticación del Mid-century.
- Coleccionismo: Un santuario para la pulsión del hallazgo, con monedas, sellos, cámaras fotográficas mecánicas y postales que son fragmentos de historia.
- Vintage: Un recorrido cromático y textural por la moda, bisutería y objetos de decoración de las emblemáticas décadas de los años 60, 70 y 80.
- Arte y rústicos: Donde las herramientas de campo tradicionales dialogan con lámparas de cristal y cuadros de diversa factura.
4. Un epicentro europeo con pedigree profesional
Detrás de esta cuidada selección se encuentra la experiencia de Nougrupfiral. Bajo la dirección de Maria de la Cruz Madrid Merino y Ángel Moix, esta organización suma ya 12 años de trayectoria realizando ferias en plazas tan exigentes como Burgos, Galicia, Huesca, Logroño y Asturias. Esta veteranía se traduce en una red de entre 40 y 50 expositores que María define cariñosamente como "viejos amigos".
La procedencia de estos anticuarios otorga a Oviedo un carácter de nodo cultural internacional durante el fin de semana. La presencia de profesionales llegados de Francia, Inglaterra y Suiza —destacando especialmente la sólida tradición del anticuario inglés— se funde con la representación de regiones españolas como Galicia, Cantabria, Salamanca, Madrid y Cataluña. Esta mezcla de orígenes garantiza una oferta cultural rica y diversa, imposible de replicar en otro contexto.
5. Contraste arquitectónico: Solera bajo el Palacio de Calatrava
Uno de los mayores placeres para el cronista cultural es observar el diálogo estético entre el contenido y el continente. En esta cita, la robustez de las antigüedades y el brillo del metal vintage contrastan con las líneas futuristas y el blanco inmaculado del Palacio de Congresos de Calatrava. Este encuentro entre la arquitectura de vanguardia y el legado del pasado crea una atmósfera única.
Si desea sumergirse en este "gran desván", tome nota de los detalles logísticos:
- Fechas: 21 y 22 de febrero de 2026.
- Horarios: Sábado de 10:30 a 21:00 y domingo de 10:30 a 20:00.
- Entrada: 4 € (válida para ambos días).
- Dato útil: Se ofrece un incentivo para los visitantes: un descuento de 0,50 € si se muestra la foto del cartel oficial al adquirir la entrada.
6. La lealtad del coleccionista: La pulsión del hallazgo
El coleccionista no asiste por mera costumbre, sino por la imperiosa necesidad de encontrar esa pieza que complete su universo personal. La feria entiende esta psicología y garantiza una renovación constante de las existencias. Es el asesoramiento de los expertos y la rotación de los expositores lo que mantiene viva la llama de la búsqueda.
«Los que nunca fallan son los coleccionistas. Todas las ediciones vienen porque saben que se renuevan los expositores y pueden encontrar piezas que les vienen muy bien».
Esta "pulsión del hallazgo" es lo que otorga a la feria su vibrante energía humana; es el placer de la caza guiado por la mano de anticuarios que conocen el valor emocional de cada objeto.
7. Conclusión: Una invitación al descubrimiento
La XI Feria de Antigüedades de Oviedo es mucho más que un mercado; es una oportunidad extraordinaria para detener el tiempo en febrero de 2026. Es una invitación a explorar nuestra identidad a través de la cultura material y a dejarse seducir por la belleza de lo que ha sabido envejecer con dignidad.
Al adentrarse en este vasto inventario de la memoria, le lanzo una pregunta: ¿qué objeto de su propio pasado —quizás aquella cámara de baquelita, un mueble de la casa de sus abuelos o un juguete olvidado— le gustaría ver emerger de entre estos 40.000 tesoros?

















